Sí y no. Los defensores del sí dicen que hay motivo para estar atentos. Preguntémonos un poco para fundamentar porqué hay que tenerle miedo.
- ¿Puede una IA robarme los datos de mis cuentas bancarias?
- ¿Puede acceder a mis contraseñas?
- ¿Conoce todo lo que hago en mi día a día?
- ¿Puede borrar todos los registros de los sistemas bancarios?
- ¿Cómo hace OpenAI y otros desarrolladores para gestionar la información que ingresan los usuarios? ¿Son las respuestas siempre fiables?
- ¿De dónde obtienen la información?
Estas son algunas de las preguntas que se deben responder cuando se habla de exceso o privación de información, existencia o falta de transparencia en el funcionamiento de la IA y cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual.
Para defender al porqué no deberíamos tenerle miedo a la IA, simplemente pienso en todas cosas en que me ayuda la IA para mi trabajo diario, desde el desarrollo de campañas, generación de videos y escritura de textos, hasta las automatizaciones de los procesos comerciales, la creación de imágenes y el scraping de prospectos en plataformas.
Cada uno decide. Yo tendría un poquito de miedo.

